El indicador perforó el 30% y se ubicó en 28,2%, con una caída respecto de mediciones previas, aunque todavía afecta a millones de personas en el país.
Durante el segundo semestre de 2025, la pobreza en Argentina se situó en 28,2%, de acuerdo con los datos difundidos por el INDEC. Este registro revela una disminución comparado con períodos anteriores y marca la superación del umbral del 30%, consolidando una mejora relativa en el contexto social y económico nacional.
En cifras absolutas, el informe destaca que aproximadamente 13,1 millones de personas continúan viviendo en situación de pobreza en todo el territorio argentino. A pesar de la reducción del porcentaje, la cantidad de personas afectadas sigue siendo significativa, reflejando el impacto persistente de las condiciones económicas sobre los hogares.
Asimismo, el índice de indigencia mostró una reducción situándose en torno al 6%, lo que indica una leve mejoría en los niveles más críticos de vulnerabilidad social.
Esta baja en la pobreza se relaciona principalmente con la desaceleración de la inflación y cierta recuperación de ingresos en algunos sectores de la población, aunque los especialistas subrayan que este proceso aún se mantiene inestable y sujeto a desafíos.
En este escenario, el reto principal es mantener esta tendencia decreciente mediante políticas que promuevan una mejora estructural en los ingresos y las condiciones de vida, para lograr un impacto duradero en la reducción de la pobreza y la indigencia en el país.







