Un equipo del INTEMA de Mar del Plata desarrolla un método para biorremediación y biofertilización mediante polímeros con cianobacterias.
Durante el verano, las cianobacterias representan un problema para el turismo en lagunas y ríos por su toxicidad en algunas especies. Sin embargo, estos microorganismos también pueden ser aliados valiosos para la agricultura bonaerense e industrias textiles, gracias a sus propiedades para descontaminar aguas y mejorar suelos.
Un proyecto científico del Instituto de Investigaciones en Ciencia y Tecnología de Materiales (INTEMA) de Mar del Plata estudia las cianobacterias del género Nostoc propias de la zona de la laguna de Mar Chiquita, para desarrollar técnicas de biorremediación y biofertilización.
El objetivo central es utilizar cianobacterias creciendo de manera controlada en polímeros, conformando un sistema capaz de descontaminar aguas y fertilizar suelos agrícolas. Esto responde al interés del instituto por generar materiales alternativos competitivos en el mercado.
Este proyecto cuenta con financiamiento de la Comisión de Investigaciones Científicas de la Provincia (CIC) mediante la convocatoria Ideas-Proyecto y se realiza en conjunto con el INBIOTEC, instituto del CONICET. El equipo está integrado por las doctoras Josefa Martucci, Cintia Meiorin y la becaria doctoral Martina D’Orso.
Diseño innovador de polímeros con cianobacterias
La cianobacteria Nostoc sp. destaca por su fácil crecimiento en diversos ambientes, lo que la convierte en un recurso viable para descontaminar aguas, ya que metaboliza contaminantes y bioacumula metales incluso en bajas concentraciones.
Sin embargo, su proliferación descontrolada puede causar desequilibrios ecológicos, reduce su eficacia cuando los contaminantes son excesivos y resulta perjudicial para la salud humana, según explica Martucci.
Por ello, el equipo optó por encapsular las cianobacterias en microcápsulas poliméricas magnéticas basadas en alginato. La cianobacteria inmovilizada metaboliza contaminantes dentro de la cápsula y puede recuperarse con un imán tras un período de acción.
Este método evita la liberación directa al medio acuático, protegiendo el ecosistema, al mismo tiempo que conserva la viabilidad y funcionalidad de las cianobacterias al protegerlas de factores estresantes como variaciones de contaminantes, luz y oxígeno.

Biorremediación: purificación natural de aguas
La biorremediación implica la restauración de aguas contaminadas usando sistemas biológicos. En este caso, la cianobacteria metaboliza los contaminantes en lugar de simplemente adsorberlos, lo que aumenta la eficiencia del proceso.
El procedimiento consiste en introducir cápsulas de 3 milímetros con Nostoc en el agua contaminada, dejar actuar y luego recuperarlas por imantación. Esto transforma los contaminantes en compuestos no tóxicos en lugar de solo retenerlos como los filtros convencionales.
Originalmente pensado para tratar aguas residuales de la industria textil de Mar del Plata, el método puede aplicarse en toda la provincia y ha presentado excelentes resultados en la remoción de colorantes.

Biofertilización: potenciando la productividad agrícola
La biofertilización consiste en diseñar materiales biológicos que remedián suelos y mejoran su mineralización, optimizando el rendimiento agrícola. En este caso, las cianobacterias fijan nitrógeno en los suelos, aportando nutrientes esenciales para la agricultura sostenible.
El proceso evita la generación de residuos y refuerza la economía circular al integrar la recuperación y uso continuo de recursos en el ciclo productivo.
Fuente: CIC.




