Durante la Semana Santa 2026, más de 2,8 millones de turistas recorrieron distintas regiones de la provincia y el país, marcando un aumento del 5,6% con respecto al mismo período del año anterior. Este crecimiento en el número de viajeros refleja una recuperación paulatina del sector turístico, especialmente relevante para los destinos de la Quinta Sección Electoral y la Costa Atlántica bonaerense, donde la temporada estival aporta dinamismo económico.
Sin embargo, la elección predominante de viajes cortos y cercanos muestra cómo las familias y visitantes priorizan ahorrar frente a los desafíos económicos actuales. El elevado costo del transporte y la inflación impactaron en la duración y el gasto durante las vacaciones. La estadía promedio se redujo a 2,6 noches, un 16,1% menos que en la edición anterior, mientras que el gasto promedio diario por viajero descendió un 8,4% en términos reales, a $108.982.
Según el relevamiento realizado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), el impacto económico generado directamente por estas escapadas fue de aproximadamente $808.198 millones, sumando gastos en alojamiento, alimentos, recreación y compras. Este dato demuestra la importancia del turismo para la economía provincial y nacional, aun cuando el consumo por turista se modere.
La amplia dispersión territorial del turismo durante Semana Santa incluyó tanto destinos tradicionales como emergentes, combinando actividades religiosas, culturales, gastronómicas y de contacto con la naturaleza. Es destacable cómo se fortalecen las propuestas locales que fomentan la cultura marplatense y la identidad propia de la región costera, en línea con los lineamientos provinciales para potenciar el turismo y la economía regional.
El perfil del turista de esta Semana Santa fue prudente y consciente del contexto económico, lo que se tradujo en una selección de escapadas breves y control de gastos, pero sin resignar la diversidad de experiencias. Este comportamiento confirma la resiliencia del sector y la importancia de sostener políticas públicas que promuevan la temporada estival y fortalezcan la administración municipal de los destinos turísticos costeros.







