Desde meses antes del golpe, ambos sitios estaban preparados para ejecutar la represión coordinada que se desató el 24 de marzo, marcando el inicio de la dictadura en Mar del Plata.
Por Thom Lahitte
La cercanía entre el GADA 601 y la Base Naval de Mar del Plata, separados por solo 18,7 kilómetros, fue clave para que el Ejército y la Armada establecieran una estructura represiva conjunta que convirtió a la ciudad en una de las más afectadas durante el terrorismo de Estado.
Mar del Plata formó parte de la Subzona 15, donde se registraron 577 desapariciones, 301 personas fueron liberadas, pero 276 continúan desaparecidas, reflejando la intensa represión ejercida por las fuerzas armadas en la región.
Al igual que en el Estadio Monumental y la ESMA de Buenos Aires, el GADA 601 y la Base Naval desarrollaron actividades represivas a pocos metros de la emblemática Playa Grande, emblema turístico de la ciudad conocida como “La Feliz”.

GADA 601
De la noche a la represión militar
Juan Carlos Olivito, con 20 años, trabajaba como DJ en Sunset y en la radio LU9 desde la Casa del Puente cuando notó la presencia militar el 24 de marzo: camiones del ejército circulaban por las calles y la radio fue intervenida.
Semanas después cumplió el servicio militar en el GADA 601, donde coincidió con figuras como el boxeador mundial Uby Sacco y Guillermo Volpe, guardavidas cuya muerte en Playa Grande fue declarada Día Nacional del Guardavidas.
Olivito relató que se escuchaban gritos y tiros mientras cumplía funciones en la Batería de Servicio y Comando.
El liderazgo del coronel Barda
El coronel Alberto Pedro Barda, jefe de la Subzona 15, comandó tropas del GADA 601 que tomaron el Palacio Municipal el 24 de marzo de 1976, luego de un plan de zonificación militar elaborado meses antes.
Barda consolidó el control desde el GADA y mantuvo vínculos con la base aérea y el centro clandestino “La Cueva”. Su jurisdicción comprendía Necochea, Balcarce y Mar Chiquita, siendo responsable de centros clandestinos.
Falleció en 2011 durante los juicios Base Naval III y IV, donde fue condenado por desaparición forzada, tortura y homicidio.
Base Naval
El amanecer de la represión
Luis María Muñóz, a los 17 años y trabajando en El Atlántico, fue convocado a la Base Naval donde desempeñó tareas administrativas.
Relató la llegada de detenciones nocturnas: “Había una chiquita rubiecita, la habían sacado de la cama, algunos en calzoncillos; fue una imagen inolvidable”.
Fuerza de Tareas 6: la ejecución sistematizada
Establecida en 1926 y originalmente pensada para submarinos, en 1975 la Base Naval de Mar del Plata albergó la Fuerza de Tareas 6, parte de la represión estatal desde la Ley 11.378.
Esta fuerza operó en la Agrupación de Buzos Tácticos, dentro de la Base, combinando recursos para la represión.
La Escuela de Suboficiales de Infantería de Marina (ESIM) en el Faro, también fue parte del circuito represivo.
Entre el 24 y 26 de marzo, detenidos vinculados al movimiento sindical fueron llevados a un primer piso de la Base utilizado como centro clandestino con aulas y dormitorios.
Certificado de preso: prisión y libertad condicionada
Alberto Pellegrini, estudiante de Derecho, fue buscado por los militares pero logró evitar la detención inmediata. Finalmente, se entregó en la Base Naval para evitar complicaciones.
Permaneció seis meses sin contacto humano, con traslados a la escuela en el Faro y Puerto Belgrano antes de ser liberado. Fue rechazado para retomar sus estudios por su pasado represivo.
Recibió un certificado firmado por el coronel Barda que declaraba: “Alberto Pellegrini estuvo a disposición del Poder Ejecutivo, se corroboró que no tenía nada que ver con la guerrilla y ahora está libre”.







