En un contexto de profundas dificultades económicas que afectan a los municipios bonaerenses, el gobernador Axel Kicillof convocó esta semana a los 135 intendentes a una reunión estratégica en La Plata para evaluar el impacto del ajuste fiscal promovido desde el Gobierno nacional y las consecuencias para la provincia.
El encuentro tendrá lugar el jueves 26 de marzo a las 15:30 en el Salón Dorado de la Gobernación. La convocatoria incluye a jefes comunales tanto oficialistas como opositores, y centrará la agenda en las “Consecuencias económicas del Gobierno de Milei sobre el sistema productivo y económico de la Provincia de Buenos Aires y sus municipios”.
Aún no se ha confirmado la asistencia del intendente Salvador Serenal, aunque se espera que la mayoría de los referentes locales participe, más allá de su filiación partidaria.
Esta cumbre busca ofrecer un diagnóstico integral sobre las cuentas provinciales y la crisis financiera que atraviesan los municipios, exacerbada por las políticas nacionales orientadas a recortar el gasto público.
Según denunció el Gobierno bonaerense, la Nación adeuda más de $22 billones correspondientes a fondos de coparticipación y la paralización de obras públicas financiadas nacionalmente. Estos retrasos y deudas afectan directamente la prestación de servicios y el orden fiscal local.
El gobernador Kicillof estará acompañado por su gabinete, y en particular por el ministro de Economía, Pablo López, y el ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica, Augusto Costa. Ellos presentarán un panorama sobre el ahogo financiero que sufren los municipios y las consecuencias en la actividad productiva y el empleo en toda la provincia.
Paralelamente, la Provincia recordó que la Corte Suprema avanzó la semana pasada en la causa que inició contra la Nación por la retención de fondos de la ANSES, destinados a cubrir déficits previsionales provinciales. La deuda estimada de la ANSES supera los $2,2 billones.
Más allá de esta cifra, el reclamo bonaerense incluye otros fondos adeudados: $8,7 billones por obras públicas comprometidas y paralizadas; $3,8 billones vinculados al Fondo de Fortalecimiento Fiscal (Fofofi), transferencias previsionales y el Fondo Nacional de Incentivo Docente (Fonid); y $3,1 billones por interrupción de programas nacionales.
Además, se suman $4,3 billones por recortes en la coparticipación federal y $2,3 billones por disminución de recursos propios causados por las medidas económicas nacionales. Con este diagnóstico compartido, la cumbre en La Plata buscará consolidar un frente común para exigir respuestas y garantizar la estabilidad fiscal de la provincia y sus municipios.







